Sara es una chica de 15 años y como cualquier niña
de su edad siente mucha ilusión respecto al amor. Hace unos meses conoció al
primo de su amigo Sebastián (Sebastián era el chico que le gustaba a su hermana
Alejandra) el primo de Sebastián se llamaba Nicolás, era realmente lindo, un
hombre alto de ojos claros, mirada penetrante y era muy inteligente tenía 25
años y bueno la química se notó rápido, a ella le había caído muy bien y tal
vez al inicio él no mostro mucho interés, pero Sara tenía un “no sé qué”, que
le intrigo.
Pero había algo raro entre Sara Y Nicolás. Se la
llevaban muy bien, demasiado para ser tan diferente e incompatibles
aparentemente, había algo que no estaba bien, a Sara en definitiva le gustaba Nicolás
y estaba decidida en conquistarlo pero la pregunta era ¿para qué? si no podían
tener nada serio. Aun así Sara no lo pensó, no podía detenerse había algo que
la impulsaba a estar junto a Él y al poco tiempo se hizo amiga de Nicolás
hablaban muy seguido, cuantos temas te imagines sexo, cultura, pensamientos se
supieron conocer a fondo. Ella visitaba muy a menudo a Sebastián solía jugar
con él, coquetearle al máximo buscando en el diversas erecciones, antojos entre
sus besos y miradas inusuales sus dulces caricias y gemidos, pero hasta el
momento no había sucedido nada, sexo, hacer el amor, nada.
Un día en particular Sara decidió visitar a Sebastián
y como siempre él estaba solo, él la
invito a pasar pero en esta ocasión se notaba el ambiente con un aire de
nerviosismo, de erotismo al máximo nivel. Ella se sentía realmente nerviosa
estaban solos y de un tiempo para acá se le había notado a Nicolás que estaba
sintiendo algo más que solo deseo, para el ya no era solo hedonismo, ya era
algo más fuerte se sentía como si se estuviera enamorando. Hasta ahora todo era
un secreto algo divertido Sara se lo había comentado a su hermana Aleja ella
era su diario, su confidente solo confiaba en ella. Pero ni ella se imaginaba
lo que podría suceder ese día; Ellos solos en casa, Nicolás era un pervertido
de primera disfrutaba la magia de Sara al máximo pero quería más, Sara era una
niña muy linda con un cuerpo escultural pero nunca media las consecuencias de
sus actos.
Bueno así que el la invito a su habitación ella
solo acepto ir y el empezó a besarla, ella con temor le siguió el juego, se sentía
tan bien estar en sus brazos sentir sus caricias, nadie pensaba que esto fuera
suceder entre ellos dos, no tanto, no tan lejos; pero hay estaba Sara en la
cama, Nicolás encima de ella besando y acariciando cada centímetro de su
cuerpo, envueltos en calor, era la primera vez de Sara, enserio su primera vez ¿cómo
era que esto estaba sucediendo? si nadie lo esperaba, nadie lo creía, nadie lo pensó
.. Nadie. Tenía miedo pero se dejó llevar por la pasión y el momento, los besos
de Nicolás fueron sus cadenas, cada que ellos se besaban era una lagrima que
pronto se derramaría, todo fue tan rápido que ninguno de los dos uso protección,
no lo pensaron; hacer el amor con la persona que te gusta puede ser la mejor
sensación de la vida, pero en este caso había mucho peligro, en el instante en
que Nicolás se vino en Sara, hay inicio esta historia, ella entre lágrimas,
gritos y placeres se dio rendida su cuerpo no daba más, recostada en la cama
miro al techo luego a Nicolás quien había quedado casi profundo, ella al verse
desnuda en la cama solo sintió vergüenza y se vistió e huyo inmediatamente de
esa casa pero al salir se encontró con Sebastián quien le pregunto -¿Qué hacías
en la casa?.
Continuara…
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